Fundamentación de la Propuesta

Dentro del papel de la sociedad de la información, las Tic son la mercancía más valiosa y la educación y formación, son las vías para producirla y adquirirla, convirtiéndose en motor fundamental del desarrollo económico y social.

La utilización combinada de las tecnologías multimedia e internet hace posible el aprendizaje ubicuo. No es en las Tic, ni en sus características propias y específicas, sino en las actividades que llevan a cabo profesores y estudiantes, es decir, las posibilidades de comunicación e intercambio, acceso y procesamiento de la información que ofrecen las Tic’s donde hay que buscar las claves para valorar su impacto sobre la enseñanza y aprendizaje.[1]

Los niveles de uso de las Tic en el entorno escolar son extremadamente bajos y no pueden equipararse a lo que los propios alumnos reciben fuera del aula.[2]

El desfase constatado entre expectativas y realidades no es sólo por problemas de acceso, sino porque profesores y alumnos hacen uso limitado y poco innovador de las TIC, relegándose al uso de aplicaciones de ofimática.

Las tecnologías educativas tradiciones se caracterizan por su especificidad, su estabilidad y la transparencia de su función, en cambio las tecnologías digitales son versátiles, inestables y opacas. Actualmente el tema relevante es cómo usar la tecnología para transformar la enseñanza y crear nuevas oportunidades de aprendizaje.

Con frecuencia la integración de las Tic a la educación es un problema difícil de resolver debido al gran número de variables limitadas el contexto.[3]

Ni la incorporación, ni el uso de las tic en sí, comportan la transformación, innovación y mejora de las prácticas educativas, no obstante las tic tienen una serie de características específicas, que abren nuevos horizontes y posibilidades a los procesos de enseñanza – aprendizaje y suelen generar en determinados contextos, dinámicas de innovación y mejoras posibles y muy difíciles de conseguir. 1

El campo de la tecnología educativa ha reabierto muchos debates sobres las formas más apropiadas de enseñanza y sobre cómo los medios son un soporte para el aprendizaje.

El valor añadido de las actividades: un cambio metodológico. Se puede utilizar la tecnología para hacer las mismas actividades que siempre, es algo que se evidencia en los estudios referenciados. El objetivo no es usar la tecnología sino adaptar la educación a las necesidades actuales y, por tanto, se precisa un cambio metodológico.

La apropiación de la tecnología pasa por el uso personalizado, pero también por el trabajo colaborativo, la negociación, el trabajo con estudiantes y profesores más allá del propio centro y de la propia aula, el desarrollo de competencias comunicativas, de diseño y de creación de materiales. No se trata sólo de consultar información sino también de crear nuevos materiales y conocimientos.[4]

Si los profesores no manejan la tecnología, es muy difícil que puedan apropiarse de ella y darle este sentido planetario que todos plantean. Va a tener un sentido de herramienta, pero va a ser más barrera que otra cosa. Si para los profesores la tecnología no es transparente va a terminar trabajando en propuestas didácticas que van en contra del mismo sentido del uso de la tecnología. [5]

Es probable que tengamos que diversificar las propuestas educativas, es probable que el formato escolar tenga que modificarse de maneras sustantivas y es probable que surjan formatos no escolares, cada vez más, sin que esto signifique ninguna cuestión catastrófica, sino más bien hacernos cargo del cambio cultural que estamos protagonizando y que quizás va a una velocidad mucho mayor de la que se podía imaginar a mediados del siglo XX.1[6]

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[1] Coll, César (2009), “Aprender y enseñar con las TIC: expectativas, realidad y potencialidades”, en Carneiro, Roberto, Toscano Juan Carlos y Díaz, Tamara, Los desafíos de las TIC para el cambio educativo, Madrid, OEI.
[2] (Benavides y Pedro) en Coll, César (2009), “Aprender y enseñar con las TIC: expectativas, realidad y potencialidades”
[3] Valverde Berrocoso, Garrido Arroyo y Fernández Sánchez. Enseñar y Aprender con Tecnologías: Un modelo teórico para las buenas prácticas con Tic. 2010.
[4] Begoña, Gros. De cómo la tecnología no logra integrarse en la escuela a menos que… cambie la escuela. Universidad de Barcelona. 2004
[5] Litwin, Edith. Las nuevas tecnologías en las instituciones educativas: reflexiones para una inversión sustentable.
[6]Terigi, Flavia. Ministerio de Educación. Extracto de Conferencia “Las Cronologías del Aprendizaje, Un concepto para pensar las trayectorias escolares”. 2010.