Buscando nuevos caminos.

Pergamino, Buenos Aires. Paseo ribereño.

Siempre que necesitamos meditar sobre algún tema importante, cada uno de nosotros pose ese “rincón de paz” personal donde acallamos todos los ruidos y voces para poder oír solo la de nuestra mente. Hoy los invito a compartir el mío, que es un lugar real, en el centro de la ciudad de Pergamino. Aunque no lo crean, los rascacielos están detrás de las hojas de los añosos árboles que rodean este paseo ribereño, pero cuando caminamos por la senda que rodea al río, la ciudad se pierde y solo quedamos nosotros, la naturaleza, y nuestros pensamientos.

Hemos transitado juntos un camino de descubrimiento y aprendizaje que nos ayudó a evidenciar y refutar obstáculos epistemiológicos, según Bachelard, o las “zonceras” u opiniones “con la apariencia de axiomas, para impedirnos pensar las cosas [...] por la simple aplicación del buen sentido...” (Jauretche, 1973) que nos hacían ver a la evaluación como sinónimo de acreditación, o como el punto final de un tramo de aprendizaje que se resume no en conocimiento sino en la frialdad y arbitrariedad de un número, números que crean jerarquías de excelencia que sancionan los errores y recompensan aciertos, pero que nunca reflejan claramente la realidad.

Todos nosotros experimentamos sentimientos de incertidumbre, ansiedad, nerviosismo, incredulidad, enojo y rechazo al ser evaluados en pos de una nota que nos dividió en dos grupos: los aprobados y los desaprobados. Eso nos llevó a Reflexionar, con mayúsculas, sobre la realidad de la evaluación tradicional y la necesidad de plantearnos otra forma de evaluar, que sea una instancia más del proceso de aprendizaje, generadora de situaciones significativas de enseñanza, promotora de inclusión, de participación y de derecho al apropiarnos de los errores para aprender de ellos.

Analizamos y cuestionamos, revisamos y repensamos, ordenamos y reajustamos nuestras propuestas de evaluación, elaborando criterios a fin de orientarnos y orientar el trabajo de nuestros alumnos para que, luego del momento de la evaluación, esos mismos criterios guiaran a la retroalimentación como “un proceso de regulación de los aprendizajes y la enseñanza.”(Anijovich, 2010). Descubrimos, a través de la propia experiencia en este seminario, que la retroalimentación es un derecho que habilita procesos metacognitivos individuales y grupales. Este último punto es especialmente interesante ya que según Rebeca Anijovich, la retroalimentación no solo proviene del educador sino también de los pares, en instancias tales como la autoevaluación grupal y la coevaluación.

Es en esas instancias, muchas veces ignoradas pero de verdadera riqueza educativa, en que las TIC se convierten en nuestro camino hacia una verdadera "enseñanza poderosa". (Maggio, 2012). El camino que nos lleva al aprendizaje colaborativo y ubicuo, al intercambio de ideas, a la adquisición de nuevos conocimientos aplicando habilidades cognitivas de nivel superior que involucren los sentimientos y los sentidos, que evidencien debilidades para desarrollar potencialidades, habilidades que permitan a nuestros alumnos apropiarse de la práctica ciudadana de nuestros derechos de igualdad e inclusión social en contextos reales y digital.

Bibliografía.

  • § Celman, S. y Olmedo, V. (2011). Diálogos entre comunicación y evaluación. Una perspectiva educativa. Revista de Educación, a. 2, N° 2, 67-82. Extraído el 7 de agosto de 2013.
  • § Connell, R. Justicia curricular. Año 6 N° 27 julio 2009. Laboratorio de políticas públicas. Buenos Aires. (Texto con licencia de la versión original de editorial Morata, 1997).
  • § Foro “Retroalimentación como derecho” Seminario 1: Evaluación. Especialización docente de nivel superior en educación y TIC. Buenos Aires: Ministerio de Educación de la Nación. Clase 4.
  • § Perrenoud, P. (2008). La evaluación entre dos lógicas. En La evaluación de los alumnos. De la producción de la excelencia a la regulación de los aprendizajes. Entre dos lógicas (pp. 7-27). Buenos Aires: Colihue. Extraído el 7 de agosto de 2013.
  • § Perrenoud, P. (2008). La evaluación en el principio de la excelencia y del éxito escolares. En La evaluación de los alumnos. De la producción de la excelencia a la regulación de los aprendizajes. Entre dos lógicas (pp. 29-50). Buenos Aires: Colihue. Extraído el 7 de agosto de 2013.
  • § Roldán, Paola. (2014). Clase N° 1: Evaluación como relato. Clase N° 2: Evaluación como problema para pensar la inclusión digital. Clase N° 3: Evaluación como problema didáctico. Clase N° 4: Evaluación y tecnologías digitales. Seminario 1: Evaluación. Especialización docente de nivel superior en educación y TIC. Buenos Aires: Ministerio de Educación de la Nación.

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