Delta del Tigre

No es el entramado y laberíntico mundo de Jorge Luis Borges sino un refugio lleno de encanto y naturaleza a minutos de la ciudad.

Bautizado como “Delta del Paraná”, su nombre hace referencia al modo en que este río de aguas sedimentarias desemboca en el Río de la Plata, dando así vida a un conjunto de islas y arroyos que conforman un laberinto infinito que convoca todos los días del año a miles de visitantes.
“Tigre” fue su nombre popular y debe su origen a la presencia de yaguaretés (tigre americano) a lo largo de sus islas y montes. Sin embargo, una vez que la zona comenzó a poblarse (lo cual ocurrió a partir del año 1900) debieron emigrar hacia el corazón de la selva misionera.

Del pasado al presente
Hoy el Delta (o Tigre, de acuerdo a cómo se lo quiera llamar) combina a través de distintos recorridos el encanto que genera su naturaleza privilegiada con la posibilidad cierta de conocer su historia, cultura y filosofía de vida. Basta con dejarse llevar por alguna de las embarcaciones que parten de la estación fluvial y que de manera rutinaria pero bella se internan en sus islas.
Apenas se toma el rió Luján, sobresalen decenas de clubes de remo, el viejo y aristocrático Tigre Hotel (hoy convertido en centro cultural), el Museo Sarmiento y algunos de los recreos que hacen del lugar uno de los sitios protagonistas de los fines de semana porteños. La influencia de la belle epóque se aprecia en cada uno de los rincones. Sus antiguas casonas, muelles y recreos muestran sobrados vestigios de una época en que el lujo era importado de la vieja Europa hacia la nueva América.

El famoso Puerto de Frutos, donde los isleños comercializan los productos y frutas que cosechan en las islas, el Parque de la Costa y el Casino Trillenium son las edificaciones más grandes que se observan desde el agua.

Dejando el Luján, el recorrido puede continuar ahora por un río más angosto y bello, como es el Carapachay o el Angostura, que permite divisar cómo son la vida de los isleños y sus costumbres (con sus casas, escuelas, lanchas colectivas o almaceneras) alternadas con los recreos, resorts y hoteles de jerarquía internacional o restaurantes de primer nivel.

El río Sarmiento esconde en sus aguas gran parte de la historia del lugar y de nuestro país. Bautizado en honor a Domingo Faustino Sarmiento, deja asomar en una de sus costas la casa (hoy convertida en museo) donde vivió el ex-Presidente, una de los personalidades más grandes y destacadas que tuvo el país en el siglo XIX.