El conflicto del Oro en Africa

De extracciones de minerales a extracciones de derechos humanos, la maquinaria no suele diferir.

En Ghana, África occidental, un país con grandes minas de oro, la Comisión Ghanesa para los Derechos Humanos y la Justicia Administrativa publicó un informe en 2000 que halló "evidencias contundentes de violaciones de derechos humanos provocadas por las actividades mineras, que no eran esporádicas, sino que seguían una pauta bien establecida que es común a casi todas las comunidades mineras". Entre 1990 y 1998, más de 30.000 personas del distrito de Tarkwa fueron desplazadas por operaciones mineras. "Nuestra gente ha sufrido palizas, encarcelamientos y asesinatos por defender nuestros derechos comunitarios contra las multinacionales mineras", manifestó Daniel Owusu-Koranteng, un activista minero de Tarkwa.

  • ¿Cuáles son los principales países productores de oro en África?

Principalmente Sudáfrica (con una media de 300 toneladas en los últimos años), Ghana (más de 75 toneladas), Malí (50 toneladas), Tanzania (50 toneladas), Guinea y Zimbabue (de 10 a 20 toneladas según los años), la República democrática del Congo… en total más de 34 países africanos producen oro, llegando a una producción global de más de 600 toneladas al año, es decir, la cuarta parte de la producción anual de todo el mundo.

«Sudán es uno de los últimos países africanos que tiene un potencial significativo de oro y no ha sido objeto de intensa exploración sistemática en la era moderna»

Más del 80% de las zonas auríferas del oeste y el centro de África de gran envergadura están actualmente en manos de un puñado de multinacionales que pretenden haber descubierto los yacimientos, mientras que casi todos ya eran conocidos por los buscadores locales de oro desde hacía mucho tiempo.

  • ¿Qué problemas sociales y medioambientales causa la extracción del oro?

Algunas comunidades de Sadiola, al suroeste de Malí, hace diez años denuncian la contaminación espantosa causada por la extracción industrial del oro por las multinacionales. Vertidos de aguas contaminadas, intoxicaciones por cianuro, normas de seguridad mal aplicadas, desplazamiento masivo de las poblaciones locales… Las mismas devastaciones sociales y medioambientales se denuncian desde hace tiempo, tanto en Ghana como en Tanzania. ¿Quién va a pagar la factura social y medioambiental vinculada a la explotación industrial del oro? Ciertamente no las multinacionales de extracción, que pretenden librarse del coste vinculado a la rehabilitación de los lugares. La suma de las degradaciones ecológicas y los ataques a la salud causados por la explotación de las minas de oro a cielo abierto -que son las más contaminantes- va a arruinar las regiones productoras para las generaciones futuras.

Las cifras de contaminación eran pavorosas: solo los acuíferos de esta localidad del sur ghanés contaban con unos niveles de hierro y manganeso 38 veces superiores al máximo legal.

La organización Africana Action Aid denunciaba en un informe la escandalosa contaminación sufrida en las zonas lindantes a la mina de Obuasi. Las cifras eran pavorosas: solo los acuíferos de esta localidad del sur ghanés contaban con unos niveles de hierro y manganeso 38 veces superiores al máximo legal.

  • El papel de china

Los mineros ilegales son difícilmente el único problema que involucra a China en África.

En Ghana, seis grandes empresas chinas explotan el oro. En otros países africanos, hay más empresas estatales chinas que trabajan en campos petroleros, construcciones y otras iniciativas empresariales.Estas grandes empresas han sido acusadas de abusar de los derechos laborales y de causar daños ambientales.

Empresas chinas e individuos, sean legales o ilegales, no están intencionalmente haciendo esto a los países africanos, sino que han estado haciendo esto en China por varias décadas. En realidad, no conocen otra forma de hacerlo.

Más del 80% de las zonas auríferas del oeste y el centro de África de gran envergadura están actualmente en manos de un puñado de multinacionales que pretenden haber descubierto los yacimientos, mientras que casi todos ya eran conocidos por los buscadores locales de oro desde hacía mucho tiempo.

  • Descolonización  de África

Los británicos y franceses fueron los dos mayores colonizadores de África, la transición a la independencia se produjo de forma pacífica. En la conclusión de la descolonización, África sufría una gran inestabilidad política, pobreza económica y dependencia de las potencias debido a la deuda pública. La inestabilidad política nació de la introducción en África de ideología marxista o de la influencia capitalista, así como de las diferencias raciales, que incitaban a guerras civiles, formándose grupos nacionalistas negros, que participaban en ataques violentos contra los colonos blancos, intentando así poner fin al gobierno de la minoría blanca.

Las fronteras decididas generalmente de manera arbitraria por las potencias europeas durante la colonización fue otra fuente de violencia, ya que algunas de las nuevas naciones no estaban de acuerdo con el trazado de limites poco respetuosos de las comunidades.

En un intento de influir al tercer mundo para adoptar su ideología de capitalismo o comunismo, los Estados Unidos y la URSS dieron créditos de comida y dinero a las naciones africanas. Para alimentar, educar y modernizar a sus masas, África tomó prestado grandes cantidades de dinero de varias naciones. Como pago, los prestamistas trataron de influir políticamente la situación africana. Sin embargo, el dinero prestado no arregló la situación económica, ya que gran parte de ese dinero fue despilfarrado por dictadores corruptos, ignorándose así asuntos sociales como la educación, la salud y la estabilidad política.

Durante el régimen colonial los europeos explotaron los productos más fáciles y más provechosos de extraer, como el oro, el marfil, maderas y fibras textiles. Tras la emancipación de las colonias lo más codiciado pasó a ser el petróleo, los diamantes y la minería en general.

La carencia de buena tecnología y de medios de comunicación eficientes dificultan la explotación de dichas materias primas. El 60% de los trabajadores africanos se ocupa de actividades rurales, y el 80% de lo que África exporta son materias primas, siendo a su vez los productos industrializados los que representan la casi totalidad de sus importaciones. Solo el 15% está empleado en el sector industrial, siendo Egipto, República de Sudáfrica, Túnez y Marruecos los que poseen casi el total de dicha actividad. El resultado es que África es el continente más pobre del planeta.

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