Educación directa vs Educación activa

reflexiones

Empecemos con unos vídeos:

En estos pequeños fragmentos de vídeo de la película 'el club de los poetas muertos', podemos definir el perfil del profesor y la metodología que se imparte en las clases:

La educación directa, es la metodología aprendida de pequeño, decimonónica, tradicional y memorística que se utiliza y sirve para aprobar asignaturas y pasar de curso.

Es el método utilizado por profesores 'omnipotentes' que tienen la sabiduría por el mango y 'vierten' el contenido del 'brebaje' directamente en las cabezas 'huecas' de los estudiantes.

En los dos primeros vídeos, podemos entrever el estilo de enseñanza/aprendizaje, con el inicio de los 'valores educativos' imitando las iniciaciones caballerescas, la tradición ,el honor... En el segundo vídeo, analizamos la figura del docente impasivo, duro, exigente, inflexible y metódico, sobresaliendo del grupo aula como el ídolo a seguir y la perfección personificada.

El rol del alumno es totalmente pasivo. El profesor es el 'rey del mambo' y si a algún alumno se le hace insufrible la clase del Don/Doña, se le diagnostica TDH, se le 'droga' y seguimos con el temario. No se admite la diversidad de alumnado, pues hay unas reglas fijas de evaluación.

El libro de texto y el cuestionario de evaluación (con los resultados) son los mejores amigos del profesor. Su clase es su fuerte y las murallas lo separan del mundo exterior.

Se prima la nota individual y el esfuerzo personal en el aprendizaje.

Es un método tan arraigado, que en cuanto intentas cambiar, los propios alumnos te cuestionan tu trabajo e incluso tu rol de enciclopedia y sabiduría plena, como veremos en el tercer vídeo.

Cuando entra el profesor suplente, silbando, mirando a sus alumnos, está rompiendo con el rol asignado de docente autoritario. Les invita a seguirles (metáfora del 'sherpa' o guía del aprendizaje) al patio de entrada, donde les muestra una foto antigua, donde se muestran antiguos alumnos. El inicio de la comunicación con sus alumnos es un reto. Un problema. Un proyecto: ¡Oh capitán, mi capitán! y 'cogite virgo rosas' introduce a los alumnos en una nueva metodología de trabajo en el aula.

El profesor, intenta sacar la parte creativa y artística del alumnado. Sacarlos de la monotonía repetitiva y memorística a la que están acostumbrados.

Si en esa época hubiera estado más desarrollada la tecnología, probablemente el profesor hubiera entrado con un ipad o les hubiera inscrito en algún curso/clase online.

Las nuevas tecnologías son unas herramientas fundamentales a la hora de aprovechar el potencial de esta metodología. La búsqueda de información, el brainstorming, los bocetos/proyectos, etc..serán procesos que se realizarán en la red y/o utilizando aplicaciones para cada fin.

Pero me quedo con lo significativo. El profesor no es lo más importante del sistema. Son los alumnos los verdaderos protagonistas del proceso. Son ellos los que tendrán trazar un plan estratégico para conseguir sus objetivos. Van a tener que ser protagonistas activos y no pasivos del proceso. El profesor se dedicará, a lo largo de todo el transcurso del proyecto, a ser guía ('sherpa') del trabajo. El aprendizaje se irá forjando poco a poco por ellos mismos, a medida que vayan materializando el producto final.

Profe...¿Y usted que hace?¿Solo mirar?

Son las primeras reacciones que nos encontramos cuando pongamos en práctica el método de AbP. El profesor será un guía en el proceso enseñanza-aprendizaje; irá observando cómo se va desarrollando el proyecto y si se va ajustando a las premisas marcadas. Pero para llegar a este nivel, previamente se tendrá que haber programado minuciosamente el proyecto planteado.

El aprendizaje basado en proyectos, conlleva muchíiiiiiiiiisimo más trabajo que la programación 'estandarizada' de la metodología normal. Es preciso que sepamos muy bien el objetivo del proyecto. Qué queremos conseguir, qué contenidos tenemos que aplicar, la información que necesitaremos, la secuencia de tareas y/o actividades temporalizadas para alcanzar nuestro propósito y una serie de rúbricas diseñadas para cubrir todos los aspectos evaluativos del proyecto.

También es muy importante (y esta parte la desarrollaré más en la siguiente entrada) la fase de la METACOGNICIÓN o reflexión, del propio aprendizaje del alumnado, pues es un indicador clave para saber si el alumno ha comprendido y ha sido capaz de obtener lo más significativo de cada proyecto.