Jóvenes en turbulencia - una mirada crítica contra la criminalización de los estudiantes

Carina Kaplan

Integrantes: Fabris, Emiliano; Olguin, Ma. Eugenia; Sartuqui, Susana; Schmidt, Sandra; Souvillé, Ma. Josefina; Torres, Luciana.

                                                   

                VIOLENCIA, ...un grito desesperado y esperanzado por mostrar                                                                           que están ahí...

Carina Kaplan: Doctora en Educación, UBA; Magister en Ciencias Sociales y Educación, FLACSO Argentina; Investigadora de Carrera del Consejo Nacional de Investigación Científicas y Técnicas; Profesora Titular Ordinaria, Cátedra de Sociología de la Educación, de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata; Profesora Adjunta Regular, Cátedra de Sociología de la Educación, Facultad de Filosofía y Letras, UBA.

¿ Por qué Jóvenes en Turbulencia?

La idea acerca de los jóvenes en turbulencia representa una invitación a reflexionar sobre las dos caras de una misma moneda: jóvenes pensados como indisciplinados, descontrolados o, jóvenes en rebeldía, desafiantes del "statu quo".

Transgredir no es sinónimo de delinquir.

Transformaciones, sensibilidad contemporánea.

La mirada y análisis sobre la violencia se va transformando con el tiempo. Evoluciona según la sociedad pero en el marco de procesos civilizatorios y descivilizatorios; de procesos contradictorios y nunca inexorables.

Los comportamientos violentos son propios de sociedades atravesadas por la falta de reconocimiento y aceptación de la otredad.

Las prácticas y vivencias de pacificación son producto de un proceso de aprendizaje individual y social.

La violencia es una experiencia socio-cultural; una construcción social; una cualidad relacional.

Violencia y relaciones sociales:

Los diversos episodios de violencia, en particular los acontecidos dentro de las instituciones escolares, son presentados por el Estado, medios de comunicación e incluso miembros de la comunidad educativa, como manifestaciones de aspectos constitutivos de los jovenes y adolecentes. Se pretende transformar este concepto en un “sentido comun”. Este razonamiento se profundiza vinculando además el origen social de los jovenes e incluso la nacionalidad (clasificaciones y etiquetamiento).

La respuesta a este abordaje significa la criminalización de la juventud y las salidas de tipo “mano dura”.

Dominación simbólica. Estigmatización.

Existe un mecanismo de dominación simbólica que establece una doxa penalizante que se traduce en prácticas de intolerancia y estigmatización de los jóvenes y que tiene una de sus expresiones más brutales en el par taxonómico violento-pobre .

Se puede presumir que la experiencia emocional vinculada a un vacío existencial o el sentimiento de la falta de respeto y de reconocimiento, sumada a la desesperanza en torno de la perspectiva futura de vida, constituyen una fuente de violencia.

La violencia, también puede ser una reacción a no haber sido reconocidos.

El sinsentido como fuente para los comportamientos asociados con la violencia.

Estudios empíricos.

Algunos estudios empíricos concluyen que las violencias en la escuela, en su mayoría, son resultado de conflictos de baja intensidad (Miguez, 2008; Brener 2009; Kessler, 2004) que se expresan en comportamientos denominados inciviles, destacando que entre jóvenes escolarizados, este tipo de comportamiento opera como una señal para ser mirado, identificado,visiblizado y como una búsqueda de reconocimiento y auto-afirmación

Se disiente con las perspectivas que asocian mecánicamente las violencias en la institución educativa con las del campo de la criminología, con los delitos y el crimen.

Contrarrestar la asociación de juventud, pobreza y violencia, no es fácil; sólo se puede lograr entendiendo al individuo en sociedad y sosteniendo que no hay un gen de la violencia que permita dar cuenta de las formas de comportamiento social en tanto que la misma es una construcción social y una cualidad relacional.

Nos preguntamos:

¿Quién genera Jóvenes violentos, la escuela o el contexto social?

¿La estigmatización es una consecuencia de la dominación simbólica?

¿Qué rol ocupan los adultos en esta situación y en esta época?

¿Qué rol ocupan los medios de comunicación? ¿Los mismos generan una tendencia o muestran una realidad?

¿Los jóvenes se encuentran con una vida social 'sinsentido', o van en busca de nuevos 'sentidos'?

La autora nos interpela:

¿Qué sujeto es el que sobreviene como consecuencia de procesos de negación de la otredad? Y, ¿qué sujeto ayudamos a construir mediante los procesos de des-civilización que caracteriza a los discursos y prácticas imperantes en las últimas décadas?

¿Qué lugar le cabe hoy a la institución escolar en esta constricción o aprendizaje social?

“Los sujetos no son violentos por su naturaleza, sino que están dando una respuesta posible a una vida sin justificación (…)”

Comment Stream