Resultados Esperados

Analizados los objetivos del Proyecto educativo Institucional y observando la distancia existente entre ellos y los resultados obtenidos en la Tabla de Página 17 y sus posteriores gráficos estadísticos que muestran que el 39% de los alumnos desaprobó en el año 2013 los espacios curriculares, y consultando luego los datos arrojados en las planillas de tutoría que existen en la escuela, donde se refleja que el 46% de los alumnos que asisten a las mismas terminan desaprobados, se puede inferir existe un desfasaje entre los objetivos planteados por la institución y los resultados logrados.

Una de las hipótesis podría ser que la evaluación, no ha sido tomada como componente para la valoración colectiva y crítica de los procesos imple­mentados en sus fases de planeación, desarrollo e impacto, la cual debió, quizás, caracterizarse por una actitud de responsabilidad por los resultados propios y con apertura a juicios externos, factores fundamentales para la toma de decisiones.[1]

Atento a que la Evaluación puede considerarse como un conjunto de actividades programadas de reflexión sobre la acción, apoyado con procedimientos sistemáticos de recolección, análisis e interpretación de información con la finalidad de emitir juicios fundamentados y comunicables sobre las actividades, resultados e impactos de un programa[2], debieron formularse a tiempo las recomendaciones para tomar decisiones que permitan revisar las acciones que eviten llegar a los resultados mostrados en tablas y gráficos estadísticos del anexo.

Como aporte se podría considerar lo enunciado en el Modelo de Gestión Educativa Estratégica que considera como fundamental la participación social responsable, vinculando sus acciones con la comunidad de la que forma parte.

En este sentido, la escuela debe buscar la consolidación de la comunidad escolar diseñando un proyecto de mejora académica de manera participativa, lugar donde ingresarán a tomar un rol protagónico las TIC, mediante la implementación de una plataforma virtual, haciendo uso de Relaciones basadas en la confianza entre directores, maestros y padres de familia, de manera que cada quien conoce el alcance de sus responsabilidades, se puede conversar amplia y abiertamente sobre los problemas y asumiendo el compromiso explícito de docentes, padres y directivos por el aprendizaje signi­ficativo de los alumnos, aliándose en esta tarea común.

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2 years ago
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[1] Secretaría de Educación Pública. 2009. México. Modelo de Gestión Educativa Estratégica. Pág 70.
[2] Olga Apud Nirenberg, et. al., Evaluar para la transformación, p. 32. En Secretaría de Educación Pública. 2009. México. Modelo de Gestión Educativa Estratégica.