El Hombre Posmoderno y las adicciones

El hombre posmoderno

¿Que dice la Filosofía acerca del momento actual? Que estamos viviendo en la "posmodernidad".

Decimos que su mismo nombre ya nos da una noción de su origen: es una corriente de pensamiento que surgió en franca oposición de los ideales de la Edad Moderna; franca pero mínima, ya que solo afirma ser "posterior a la modernidad".

La posmodernidad, también denominada postmodernidad, es un concepto muy amplio que se refiere a una tendencia de la cultura, el arte y la filosofía que surgió a finales del siglo XX. A nivel general, puede decirse que lo posmoderno se asocia a la ausencia de interés por el bienestar común, el culto de la individualidad y el rechazo del racionalismo, aunque la idea tiene muchas aristas.

El movimiento posmoderno, a grandes rasgos, sostiene que la modernidad falló al pretender renovar las formas de pensamiento y expresión. Por eso se asocia el pensamiento posmoderno al desencanto y la apatía, ya que parte de lo que entiende como un fracaso de la sociedad.

A diferencia de las generaciones precedentes que creían en las utopías y en el desarrollo social, los pensadores posmodernos defienden que la posibilidad de progreso sólo es individual. Los ideales, en la posmodernidad, son reemplazados por el consumo, mientras que los grandes líderes ceden su lugar por figuras que gozan de una fama breve.

Otra característica del mundo posmoderno es que privilegia las formas sobre el contenido. En otras palabras: importa más cómo se transmite un mensaje y qué efectos provoca que el mensaje en sí mismo.

En la posmodernidad, por otra parte, también se minimiza la importancia del pasado y hasta del futuro, por lo que sólo se le otorga relevancia al presente (que, por otra parte, es efímero).

La religión y lo espiritual, por último, pierden importancia ante la valorización del cuerpo como instrumento de libertad y fuente de placer.

En el sentido cultural o de civilización podemos señalar que las tendencias posmodernas se han caracterizado por la dificultad de sus planteamientos, ya que no forman una corriente de pensamiento unificada. Sólo podemos indicar unas características comunes que son en realidad fuente de oposición frente a la cultura moderna

Se considera a Friedrich Wilhelm Nietzsche el primer posmoderno .Fue un filósofo, poeta, músico y filólogo alemán, considerado uno de los pensadores contemporáneos más influyentes del siglo XIX.

Características generales:

  • El aporte de numerosos movimientos y ONG que trabajan por la concientizacion a favor de los derechos humanos, la paz, la ecología y la solidaridad hacia los que menos tienen.
  • El desencanto frente a la capacidad de la misma razón humana, a partir del anunciado "fracaso" de los proyectos o utopías modernas (el cientificismo, el marxismo, la ilustración, etc); lo cual de alguna forma genero que otros aspectos del mundo humano pasaran desmedidamente a un primer plano como la imagen, lo rentable, lo emocional, lo subjetivo, etc.
  • Las innumerables ventajas y posibilidades que nos brindan los adelantos tecnológicos en materia de información, comunicación, salud, y calidad de vida.
  • Las jóvenes generaciones viviendo en un mundo mas virtual que real, "sin distancias" (Internet nos permite estar conectados con personas en cualquier parte del planeta), "sin esperas ni demoras" (a todo se puede acceder rápida y cómodamente), "sin compromisos duraderos" (los vínculos interpersonales se han vuelto efímeros, livianos y fácilmente reciclables).
  •   La lucha por el reconocimiento de lo diferente, por la inclusión y la integración a partir de la riqueza de la diversidad.
  • La pretencion de elevar el propio "yo" individual como única realidad normativa verdadera, una "egocracia" envuelta, a la vez, por un profundo sentimiento de angustia y desencanto.

¿Que entiende la historia por modernidad y posmodernidad?

Cancion posmodernidad: Nos muestra una clara faceta del hombre posmoderno, que es indiferente a la mayoria de los problemas que lo circundan, y prefiere solo encargarse de si mismo mientras le sea posible, bajo la excusa de que si los demas estan mal no es por su culpa.

Crisis de valores: Existe una extendida crisis de valores, en los individuos, en las instituciones, en las sociedades. Los valores tradicionales que solian fundamentar los sistemas normativos y ser "orientadores de la conducta", tales como lealtad, honestidad, respeto por la vida, amor al saber, etc. ya no tienen vigencia.

Nuevo modelo de Hombre: Aparece un nuevo modelo de ser humano, el Hombre Light, que como el termino lo indica: es light, "bajo, liviano" en valores, en reflexión, en proyectos, en "sustancia", en solidez, en planteo éticos.

Ya no se que hacer conmigo- cuarteto de nos: En esta canción vemos reflejada claramente una descripción del hombre pos moderno, que quiere probar un sinfín de cosas nuevas en el afán de encontrar sensaciones no vividas anteriormente, pero nunca interesándose demasiado por alguna de ellas.

Las Drogas en la Posmodernidad

Primero que nada, debemos saber que cuando se habla de los adolescentes o jovenes, se esta hablando de individuos en los cuales las caracteristicas del hombre posmoderno estan particularmente evidenciadas y son los principales representantes de esta epoca.

Consumo de Drogas y Alcohol en Adolescentes

"La adolescencia es una etapa del desarrollo en donde el individuo hace frente a un sin número de situaciones difíciles y potenciales de estrés. A esta edad, el adolescente rechaza la protección adulta en búsqueda de su autonomía, es aquí en donde tiene que aprender a alternar con su grupo de amistades. Esto conlleva a que queden expuestos con mayor frecuencia a conductas de riesgo y a enfrentar situaciones de grave amenaza para su desarrollo. El aumento en el uso de drogas entre adolescentes escolares es una gran preocupación, ya que hay claras evidencias de que el consumo de drogas a una temprana edad puede llegar a conducirlo a un futuro de consumo de drogas más peligrosas. Los adolescentes representan alrededor de un 22% del total de la población, por lo que el consumo de drogas en esta población es hoy en día uno de los problemas de salud publica más complejos que enfrenta nuestra sociedad y se asocia con otros problemas como la violencia familiar y social. El uso del tabaco y el abuso del alcohol son conductas muy frecuentes entre jóvenes. La edad de inicio en el consumo cada vez es más temprana, alrededor de los 10 años de edad. Hay mayor incidencia de consumo de drogas ilegales entre los 17 a 19 años. Aumenta y se generaliza el uso de drogas como la marihuana y la cocaína en grupos que tradicionalmente no la usaban como adolescentes de pocos recursos. Entre los adolescentes el consumo de inhalables es más común que entre los mayores de 19 años. En los adolescentes varones de 14 a 16 años, el consumo de las sustancias ilegales es muy elevado y la frecuencia es progresiva hasta los 40 años para luego decrecer. Con frecuencia el consumo de estas drogas es asociado con alcohol y tabaco. Aun cuando el alcohol es una sustancia a la que no deben tener acceso los adolescentes, existe una relativa facilidad para conseguirlo. El consumo de bebida alcohólicas, es un problema social de preocupación para la salud pública. El consumo de alcohol u otras drogas se ocasiona muchas veces por problemas, algunos de ellos, considerables difíciles de superar por los que consumen. El uso y abuso de sustancias psicoactivas constituye un complejo fenómeno que suele tener consecuencias adversas en la salud individual, en la integración familiar y en el desarrollo y la estabilidad social. Aunque en la actualidad toda la sociedad está expuesta a las drogas, hay grupos más vulnerables que otros a sufrir consecuencias negativas de su uso, como los adolescentes y los jóvenes, quienes pueden  ver afectada su posibilidad de desarrollo personal y de realizar proyectos positivos de vida. Sin embargo, no todo está perdido si los padres, las escuelas y las agencias pertinentes establecen los objetivos para luchar contra el consumo de drogas y alcohol. Entre estos están, impulsar el desarrollo y mejorar las condiciones de vida de las personas, dentro de las comunidades y grupos sociales, en situación de pobreza económica y social, así como la protección de la infancia. Una de las prioridades debe ser llegar a los jóvenes y convencerlos de que no usen drogas y los padres deben participar en este esfuerzo. Los sistemas escolares deberían reconocer y detener el consumo de drogas, las ventas de drogas y la violencia en las escuelas y en sus inmediaciones. Deberían incorporarse al programa de cada escuela, campañas de prevención contra las drogas y la violencia. Debido al tiempo que los niños pasan en ellas, las escuelas brindan un vehículo valioso para llegar a los jóvenes con mensajes contra el consumo de drogas."

Nosotros creemos que hay muy pocas campañas preventivas de la drogadiccion, y  que es un problema que nos pasa cerca a todos los jovenes en la actualidad. Se deberia aumentar el nivel de concientizacion en las escuelas y demas establecimientos educativos o publicos, aunque pensamos que el principal problema viene dado por el narcotrafico, problematica que esta avanzando cada vez con mayor ritmo en la actualidad y que es donde los estados deberian enfocarse.

"Las adicciones como casos aislados existen desde siempre pero como fenómeno masivo, como enajenación colectiva que se extiende como un reguero de pólvora haciendo estragos en nuestra juventud, desde hace poco. Quizás apenas dos décadas. La cultura se inquieta con estas manifestaciones de irracional destructividad, con esa dependencia caricaturesca, con semejante desafío e interpelación. ¿Qué puede hacer?. Los jueces no saben como sancionarla con justeza, los legisladores oscilan entre tratarlas como enfermedad o como delito, los psicoanalistas nos encontramos más silenciosos que nunca a la hora de hablar de su patogénesis y, especialmente, de sus abordajes terapéuticos. Mientras tanto, los narcotraficantes hacen sus negocios, estan agradecidos a la cultura occidental que tanto ayuda a su floreciente emprendimiento. A tono con los valores predominantes en las épocas actuales, son "pragmáticos y operativos", no se interesan por lo que es verdad o mentira, por lo que es justo o injusto, legal o ilegal, sino por lo que es rentable. La cultura debe inquietarse por el problema de la drogas, de la violencia criminal y suicida, por el S.I.D.A., por el crecimiento de la prostitución infantil y la industria pornográfica entre las más llamativas patologías de fines del siglo veinte, pero no puede vacilar en reconocerlas como flagelos que son manifestaciones de su malestar, manifestaciones de algo -o mucho- que no funciona bien en su dinámica. Es que nadie puede dudar que estas patologías trascienden generosamente el marco de la biología o psicología individual emergiendo en las grietas de un contexto sociocultural que está fisurado en múltiples crisis: crisis demográfica, ecológica, familiar, educativa, creencial y de los ideales, para mencionar sólo algunas. Habrá que reconocer finalmente, que esas eflorescencias monstruosas que tanto rechazo provocan -que incluyen las adicciones aunque no se agoten con ellas- son síntomas, intentos de sutura desesperados, de grupos cada vez más extensos de sujetos frustrados antes de comenzar, sin trabajo ni esperanzas, sin un pasado donde apoyarse ni un futuro donde proyectarse, sin utopías ni confianza, sin educación ni comprensión; sujetos abandonados, traumatizados, sin una ilusión o una historia de amor que los acompañe, solos e incomunicados.                               La posmodernidad como conmoción cultural, como cambio de época, como punto de agonía del proyecto moderno, no sólo supone profundas transformaciones en las reglas de juego de las ciencias, del arte y la literatura contemporáneas, sino también de las instituciones formadoras del sujeto humano. Este registrará los cambios y los expresará en sus modos de pensar, sentir y comportarse.                                                                                 De los muchos rasgos críticos de la sociedad moderna, en este libro, centro mi atención en tres cuya influencia me parece decisiva en la producción y el mantenimiento de los comportamientos adictivos y violentos: el empobrecimiento y disgregación de la familia moderna, el acortamiento de los tiempos que imponen los medios de comunicación al procesamiento psíquico de tanta y tan variada información y, la universalización del modelo consumista acompañado de un crecimiento cada vez mayor de la cultura oral e imaginaria a expensas del ocaso de la cultura escrita y conceptual.                                       Se insiste en destacar, con razón, la íntima conexión entre las adicciones y el desdibujamiento de la figura paterna como referente de la Ley, pero nadie puede poner en duda tampoco el papel fundamental que en ellas tiene, como condición predisponente, el déficit de la función materna. En las páginas que siguen se despliegan algunos de los principales resortes históricos y culturales que empujaron a hacer tan deficitarias estas funciones parentales situando en un lugar relevante la lucha por el poder entre los sexos a partir del notorio aumento de la participación femenina en todos los ámbitos de la vida social y de su liberación sexual.                                                                El fracaso del grupo familiar como mediatizador de las contradicciones sociales, como productor de subjetividad, como promotor del proceso de simbolización y de la trasmisión histórica, así como el fracaso de la escuela como segunda instancia mediatizadora en el proceso de personalización, deja en los jóvenes una sensación de desamparo, inermidad y desaliento, que se refuerza con la pobre imagen que queda de los padres como modelos de hombre y mujer y como ideal de relación amorosa. De ellos pueden tomarse el nombre y unas pocas cosas más pero que no alcanzan como ingredientes cuando se tiene que definir, por parte del hijo, una identidad sexual y social. La ampliación extensiva del espacio y el acortamiento de los tiempos que plantean los nuevos medios de comunicación masivos al brindar mucha más información de lo que la gente pueden elaborar en un tiempo que se "achica" en forma progresiva, impregna su protagonismo de pasividad; ésta sobreexcitación que no puede tramitarse psíquicamente es equiparada aquí a las situaciones traumáticas donde el principio del placer que respalda el desear es gradualmente barrido por una compulsión a la repetición que manda gozar a cualquier precio. Hay al menos tres capítulos en que me ocupo de ahondar en la relación de dicho estado de sobreexcitación con el déficit elaborativo y la conducta adictiva: Adictos: sujetos traumatizados ; Adicciones, metáforas de nuestro tiempo y Las drogas como "suturas" de las crisis de la Modernidad. En ellos y en muchas de las páginas que los anteceden o suceden podrán encontrarse además subrayados los modos como participa la cultura con sus modelos consumistas en facilitar la emergencia del sujeto como un consumidor que se hace fácilmente adicto, no sólo a la cocaína, marihuana o heroína, también al alcohol, al tabaco, a la comida, al juego, al trabajo, a las personas, entre muchos otros.

Estos caracteres, junto a la ambigüedad, la coexistencia de una diversidad a-histórica, el desencanto y la mayor parte de los rasgos que se suelen evocar cuando se habla de posmodernismo, marcan el contexto en que transcurre la adolescencia de nuestros días que, de ésta manera, vé debilitarse la estructura de sus ideales simbólicos (Ideal del Yo) que son rápidamente reeemplazados por ideales narcisistas (Yo Ideal). Frente al abismo generacional los jóvenes, en lugar de volcarse a incorporar al padre como ideal, como función paterna, reniegan por lo general de él, lo desafían reivindicativamente y se inclinan por un camino regresivo buscando refugio en bandas de pares semejantes que idolatran como becerro de oro a un nuevo líder :la droga. Ella calmará el dolor, disipará la angustia, disimulará los abandonos, hará reírse del desamparo, procurando la ilusión de omnipotencia, de excepcionalidad y de autosuficiencia. No importa que sea una "solución" química, que sea efímera, que degrade. Importa sobrevivir de cualquier manera al espanto. A modo de cierre provisorio me pregunto ¿cómo seguirá la historia? ¿cómo hará la ciencia para percatarse de que el problema de la adicción a las drogas y al alcohol no se resolverá descubriendo un gen adictivo o una vacuna contra la cocaína? ¿cómo hará la cultura para regenerar ciertas certidumbres que sean una promesa para el futuro rejerarquizando el valor del hombre en su infinito potencial, más allá de ser un anónimo, solitario, masivo y triste consumidor? ¿cómo se restablecerán los puentes amorosos dentro de la familia y la escuela y, entre ellas? ¿las mismas subsistirán o serán reemplazadas por otras instituciones más acordes a los nuevos tiempos? Frente a estos interrogantes se abren muchos otros, pero a la hora de las respuestas una cosa doy por segura y es mi convicción de que un camino ineludible que deberá transitar la cultura para contrarrestar la devastación que hace la patología social que acompaña al fin del milenio, en particular la que podemos atribuir a las adicciones, es el encaminado a fortalecer las funciones parentales (materna y paterna) y todas las instituciones que puedan contribuir a ello. En otras palabras, deberemos trabajar para trasmitir a nuestros hijos el privilegio de disfrutar de un amor responsable (objetal) y de una libertad que se edifique dentro de los contornos de la ley, para que ellos puedan re-encontrarse con sus deseos y con la capacidad de amar, trabajar, crear y compartir.         Si bien abordo temas que suponen un amplio espectro desde la teoría y la clínica hasta algunos abordajes con especial énfasis en la Comunidad Terapéutica, no aspiro a otra cosa al presentar este texto, que ofrecer una introducción a un tema complejo y actual como pocos. Pretendo hacer además, un aporte a la elaboración de una salida superadora a las encrucijadas que plantean los resquebrajamientos de la sociedad moderna, principal fuente del malestar en la cultura hoy."

Autor: Lic. Hugo Mayer
Médico psiquiatra y miembro titular de la Asociación Psicoanalítica Argentina
Director del "Centro Gorriti" para la prevención y asistencia de las adicciones
Vicepresidente de la Federación metropolitana de organizaciones en adicciones y conductas de riesgo social (en trámite de inscripción en la INGJ) - Relación droga – sujeto.

Opinamos respecto a lo que plantea el psiquiatra Hugo Mayer que no puede ser mas evidente la relación entre el aumento del consumo de drogas y la llegada de la posmodernidad, y no es casualidad: el hombre posmoderno busca el placer ante todo, y siente una carencia de pasión por la vida, lo cual lo lleva a buscar nuevas sensaciones, a sentir curiosidad por lo que puede llegar a experimentar al consumir, y una vez que lo hizo abusar de esto, debido a la prioridad de sentir placer propio.

A continuación vamos a analizar algunas canciones cuyos mensajes son de índole propia de la posmodernidad y su relación con las droga, todas relativamente actuales:

Resistencia suburbana:  La letra de esta cancion nos muestra una critica social hacia la prohibicion de la marihuana y criminalizacion de su uso existente en la mayoria de los paises actualmente, al hablar acerca de un hombre que es sentenciado a la carcel por el hecho de cultivarla. El argumento utilizado es que no deberia criminalizarse a esta persona debido a que no le esta generando ningun tipo de daño a terceros y que el consumo de ella lo ayudo en su salud.

Les luthiers-Los jovenes de hoy en dia : El grupo de comedia les luthiers hizo este rap hablando de las costumbres nuevas de los jovenes con respecto al sexo y la droga, en el cual se ven claramente evidenciados los rasgos del individuo posmoderno de falta de interes y de buscar el placer propio como prioridad.

Viejas Locas- Legalizenla: La letra habla de que no se deberia criminalizar al consumidor de marihuana, y que el consumo no deberia estar prohibido siendo que estamos suficientemente avanzados como sociedad para decidir que sustancias ingresamos en nuestros cuerpos, esto es propio de la posmodernidad, en donde esta instalado el ideal de que las personas pueden hacer lo que quieran siempre y cuando no molesten o perjudiquen a los demas.



Conclusion:

Creemos que en la posmodernidad el aumento de adicciones se da porque el hombre siente que la realidad no es lo suficientemente atractiva o emocionante y es entonces cuando aparece la necesidad de escapar de la misma, de sentir algo nuevo o conseguir esa carencia de emociones, pudiendo cumplir asi con la cuota de asombro necesaria naturalmente en todo individuo humano.

Asi mismo, el aumento de las adicciones viene de la mano de la tendencia del hombre posmoderno de sentir placer y mantenerse en la zona de confort, lo cual hace que crezca la necesidad de consumo, y asi mismo, el nivel de adiccion. Dicho sea de paso que las adicciones no son solo a las drogas, si no que tambien a otros elementos que de alguna manera generan placer en la persona, tales como la adiccion al juego, al sexo, etc. lo cual nos indica que el problema no son las drogas en si, si no la actitud que se tiene frente a las cosas que nos generan algun tipo de placer en esta epoca.

Con lo que a la legalizacion y/o despenalizacion de las drogas respecta, opinamos que el consumidor no debe ser tratado como un delincuente, tal y como se hace en la actualidad, si no como alguien que puede tener un problema, si es que el consumidor asi lo considera, y en caso de ser asi, en vez de darle al mismo una pena, se deberia ofrecer de manera optativa algun tipo de tratamiento o terapia para abandonar el consumo.

Otro punto importante es que si las sustancias son reguladas por el estado, se pueden obtener datos y estadisticas precisos acerca del consumo, lo cual permitiria lanzar campañas de prevencion y concientizacion mucho mas efectivas y apuntadas con mayor precision a los sectores en los cuales el consumo se presente de manera mas elevada. Ademas se terminaria con el narcotrafico, negocio que cobra miles de vidas y representa un gran problema para la mayoria de los paises y para los consumidores, ya que generalmente las drogas adquiridas por este medio estan adulteradas o no son lo que el vendedor dice que son, aumentando el riesgo de sobredosificaciones o daños para el usuario.

Bibliografía

-http://es.wikipedia.org/wiki/Friedrich_Nietzsche

-http://clubensayos.com/Temas-Variados/Consumo-De-D...

-http://www.isur.edu.pe/archivos/papers/El_alcoholi...

-Apunte dado en clases.

Trabajo realizado por: Cecchi Octavio, Herrera Lionel, Lloret Agustin y Moyano Santiago.

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