Posmodernidad

Trabajo Práctico de Filosofía
Castellano, López, Mezzacapo y Redoni

Introducción

La Posmodernidad no es un tiempo concreto ni de la historia ni del pensamiento, sino que es una condición humana determinada, como insinúa Lyotard en La condición posmodernidad. La Posmodernidad, en sus líneas fundamentales, trata de describir la circunstancial existencial básica de los seres humanos occidentales de finales del siglo XX e inicios del siglo XXI, de la que extraerá consecuencias que considera valiosas para el pensamiento.

La Modernidad se identifica con la Ilustración y las consecuencias de ésta. El ideal ilustrado es el dominio absoluto de la razón, entendida como la forma de conocer que excluye el principio de no contradicción, es decir, la posibilidad de afirmar lo mismo sobre lo mismo y lo contrario sobre lo mismo al mismo tiempo. La convicción ilustrada de que la razón es capaz de llegar a conocer con veracidad cada rincón de la realidad. La Ilustración y sus hijas han dado riendas sueltas a la razón como único criterio de conocimiento del mundo, como la única forma legítima de conocer la realidad.

La Posmodernidad se encuentra decepcionada con la Modernidad, pero su decepción no sólo es teórica, sino que sobre todo es práctica. La razón moderna se anunció como la salvación humana, como el medio para conseguir la felicidad de los hombres, pero después de un siglo escaso de dominio, la razón ha dotado de armas a los seres humanos para matarse y destruirse con la mayor crueldad que han registrado todos los tiempos. Las guerras mundiales son la mejor expresión del fracaso de los ideales ilustrados. La Ilustración en su deriva técnica ha creado máquinas de destrucción y en vertiente teórica ha ayudado a legitimar la necesidad de llegar a cabo sus ideales, o las variaciones de estos, por todos los medios al alcance.

Nihilismo

“Nihil” significa nada en latin . Por lo tanto, el nihilismo es una corriente de pensamiento que establece que el hombre es el ser supremo, no existe nada por encima de él. De esta premisa se puede inferir que todos los valores son relativos a la voluntad de cada hombre, y que se pierde, además, toda posibilidad sobre la existencia de algún ser o mundo trascendentes.

Según algunas interpretaciones comunes, el nihilismo podría estar relacionado, simplemente, al surgimiento del capitalismo; según otras, a la aceleración del proceso de industrialización en el siglo diecinueve, que impuso a la naturaleza abusos y desequilibrios de proporciones “planetarias”, como decía Heidegger; al imperio de la actitud científica, que no respetó ni secretos ni conocimientos arcanos, instaurando lo que podríamos llamar insaciabilidad gnoseológica, bien ilustrada en la tragedia de Fausto de Goethe;1 con el momento de la “gran transformación”, según Polanyi, cuando los mercados pasaron a controlar la sociedad humana; con la intensificación del proceso de urbanización y la moderna división del trabajo que, al deshacer los lazos comunitarios tradicionales, trajeron consigo la anomia social, el aislamiento y la soledad individual; y sobretodo, con la decadencia de la religión (la secularización de la sociedad), que provocó el debilitamiento de los grandes sistemas tradicionales de explicación del universo, de la sociedad y de la naturaleza humana.

EL PENSAMIENTO DÉBIL fue el título de una antología de textos editada por Vattimo y por Pier Aldo Rovatti en 1983 (trad. esp. 1989) que pretendía ofrecer una genealogía de la tradición que se muestra escéptica ante el progreso y, a la vez, consciente de la victoria del nihilismo. Es el pensamiento «de un ser que se oculta» (prefigurado por Heidegger, Kafka, Wittgenstein o SimoneWeil) consciente de que «las historias se multiplican» para convertirse en narraciones y que sólo nos queda el mundo de lo fragmentario y de lo provisional

La debilidad es, pues, un síntoma y un lugar desde el que observar el mundo, pero es también una reacción contra discursos que pretendían saberlo todo sobre el sentido de la historia (ilustrados, marxistas...). AlessandroDal Lago en la misma antología apunta que la debilidad «describe... la esencia de la situación humana en el mundo de la técnica» (p.167). Sólo desde ésta condición puede hablarse sin que cada palabra se degrade en sentencia. En última instancia, ‘debilidad’ sería, si lee en positivo, un sinónimo de ‘responsabilidad’ en la era del nihilismo.

‘Debilidad’ puede ser también otro nombre del nihilismo, a condición de no entender el nihilismo como un fracaso, sino como la condición del pensar. En palabras de Vattimo(). es uno de los referentes centrales de la posmodernidad): ‘en esta acentuación del carácter superfluo de los valores últimos, está la raíz del nihilismo consumado’. («Apología del nihilismo» en EL FIN DE LA MODERNIDAD, Bcn, Gedisa, 1986, p. 27, -edición original italiana 1985.)

Es importante tener en cuenta que el nihilismo no está vinculado al pesimismo o a la falta de creencias, sino que, al negar todo dogma, es una posición abierta a opciones infinitas.

Conclusión: Vivir sin la seguridad que nos permitía la creencia en un dios mágico y en una ciencia que se presentaba como revelación de la verdad, resulta incómodo a la vez que inevitable. De ahí nace la actitud del pensamiento débil. En un mundo dónde nos hemos quedado sin idea de progreso y sin confianza en la idea de ‘Razón en la historia’.

¿Confesión de impotencia? ¿Necesidad de ‘creer que se cree’ para soportar un mundo nihilista? En todo caso, también necesidad de recuperar el hombre concreto (no el ‘humanismo’ abstracto) en un mundo de ‘cosas’ sin personas.

El nihilismo es una posición filosófica que niega los dogmas. Sostiene que la existencia humana no tiene, de manera objetiva, ningún significado o propósito esencial superior. Por eso se opone a todo aquello que predica una finalidad que no tiene una explicación verificable

En este video vemos como el nihilismo también suele asociarse al punk, un movimiento cultural y musical que defiende la autogestión, critica a la Iglesia y se opone al consumismo.

New Age, New Man (Hombre Light)

En la posmodernidad, aparece el concepto de “hombre light”, refiriéndose a un hombre “bajo, liviano” en valores, en reflexión, en proyectos, en “sustancia”, en solidez, en planteos éticos o altruistas. Se perfila como alguien materialista, superficial, hedinista, consumista, permisivo, individualista, relativista; solo le interesa el tener y el disfrutar, el placer. Se apoya en lo provisorio, lo circunstancial, al mejor estilo de la cultura de lo efímero.

En nuestra sociedad, hemos iniciado un proceso de despersonalización. Cabe destacar también que nuestra relación con Dios queda afectada por este proceso.

Enrique Rojas es un afamado psiquiatra español (nacido en Granda, 1949) que tiene el cargo de Director del Instituto Español de Investigaciones Psiquiátrica e imparte cátedra en la Universidad complutense de Madrid. Sus amplios conocimientos de psiquiatría enfocados hacia la trascendencia de los seres humanos los ha ido dando a conocer a través de diverso libros y ensayos que han alcanzado, a nivel mundial, un gran éxito, siendo best-sellers en muchos países. Entre sus obras destaco la titulada “El hombre light” por lo que tiene de trascendental para estudiar, razonar y enfocar a la civilización actual. El autor analiza muchos apartados del hombre Light y al final propone un análisis reflexivo y lo que él cree que serían las soluciones aceptables para volver a reencontrarnos con el hombre humanista premodernista que es, para él, una salida óptima para una sociedad donde al exceso de comunicación (con el uso alienante que han hecho los consumistas de este hecho) crea hombres bien informados pero con escasa educación, muy pragmáticos pero tremendamente simples y superficiales

Conclusión:Este tipo de hombre se caracteriza por una asepsia total en cuanto a ideales y metas, la libertad es para él el hedonismo consumista sin importarle ningún tipo de desarrollo de conciencia, con lo cual pronto cae en el vacío espiritual, en la falta de solidaridad, en el inconformismo sensorial y en el fracaso psicológico. Suele terminar siempre de forma trágica una vida en la que no hay metas concretas ni objetivos (todo es subjetivo y temporal) permanentes.

Sexualidad (Privacidad y sexo)

    Frente a la sexualidad, la posmodernidad ha subido los decibeles a muy altas cuotas de promoción y de consumo, dosis fuertes de erotismo y de vulgar genitalidad.

    En pocas décadas la moral de la sexualidad ha sufrido transformaciones inimaginables; se ha producido un verdadero estallido sexual. El sexo se ha convertido en consumo de masas mediante la telefonía erótica, los clasificados de citas, los videos pansexuales, y las telenovelas; el consumo de sexo se ha, no solamente intensificado, sino que ha ganado en precocidad, es decir, no se protege al público haciendo referencia a los niños y los jóvenes.

    Hoy la forma suprema del placer es la sexual. La entronización del orgasmo tiene asi su máximo cenit, es decir, su momento culminante o de apogeo.

    Aunque el posmodernismo abre un panorama político y social que permite evaluar las formas dominantes de pensamiento que llegan a ser opresivas, los legados de la modernidad en torno a la tecnología, y especialmente a la comunicación en red, siguen impactando las formas de ejercer la sexualidad en las sociedades posmodernas que, junto al deseo actual de explorar lo sexual en alta definición, han favorecido una masificación de la imagen como alternativa eficaz de trasmitir ideas, información y conceptos, llevando a lo que Pérez (2008) denomina pornografización del ámbito social, es decir, a la obscenidad de lo visible, a mostrar íconos develados, expresados como suficientes para entender la realidad, que ya no puede contener algún secreto, y lo suficientemente efímeros para ser desechados ante la presencia de nuevas imágenes que son emitidas como publicidad en diferentes medios tecnológicos, siendo esta idea, de volver todo lo privado en público, una forma de exponer tanto a hombres como a mujeres a una pérdida de la intimidad, ya que ellos mismos se trasforman en imágenes desterritorializadas y, por ende, comercializables (Cerbino, et al.,2000; Lomas, 2008).

    La pornografía es una de las fuentes de ingresos más rentables en la Internet; de acuerdo con las estadísticas de filtros de revisión en la red, la producción de material pornográfico genera alrededor de 57 millones de dólares americanos anuales (Jaychandran, 2006; Ropelato, 2006; en Sánchez y Iruarrizaga, 2009)

    Conclusion:en la actualidad ,sobr el uso de las TIC, se han generado varias discusiones. Con respecto a lo anterior, se ha visto la necesidad de regular el acceso a la Internet y a las telecomunicaciones, para enfrentar los problemas de alcance de información a la sociedad , perdiendosela privacidad de los sujetos. Nosotros planteámos la creación de espacios virtuales de participación democrática, donde el publico se pueda informar sobre los riesgos que implica el ejercicio de la sexualidad. Ademas, cabbe destacar que en nuestra sociedad hay una gran atención frente a la educación sexual, un gran interés por saber más, pero cierta resistencia para hablar directamente del tema. Sin embargo , esto suele estar ligado al desconocimiento sobre los beneficios de la educación sexual y también, del miedo que los seres humanos sentimos ante la posibilidad de caer en situaciones que no podamos manejar y controlar. Definitivamente, creemos que un incremento en la ducacion sexual es una herramienta que tienen las personas para enfretar este problema que sucede actualmente. El mundo de la comunicación no solo ha contribuido al nacimieno de la posmodernidad sino ue le añade contenido y le da forma, condicionando negativamente nuestra época.

Sociedad de consumo

1) Masificacion

Proceso en el que un hombre se subsume de modo alienante en una colectividad, dando por resultado una degeneración de su ser personal (libre, creativo, con carácter, reflexivo).

El contexto histórico que conlleva este fenómeno contemporáneo, podemos avanzar que tal fenómeno resulta de la perversión de los procesos de maduración y personalización del hombre, como individuo realmente inserto en sociedad. Erich Fromm (psicólogo social , psicoanalista , sociólogo , humanista, filósofo y socialista democrático, se le relaciona con lo que se conoce como la Escuela de Frankfurt de la teoría crítica) describe esta dinámica como una dialéctica entre: La libertad ganada por el individuo (desde los vínculos primarios que lo aseguran en una relación indistinta con el entorno) y la angustia ante los peligros a asumir responsablemente, que deben ser resueltos, además, de manera creativa. De este modo, el hombre que no soporta la angustia inherente a toda libertad y a toda creación, se refugia pasivamente en una colectividad en apariencia salvífica. Esto constituye un cierre en falso del proceso de individualización de la personalidad, que conlleva perjuicios importantes tanto al hombre en cuestión, como a la colectividad que habita.

En esta línea, de acuerdo con Fromm en la denuncia del mal de nuestra época, Zubiri (filósofo español) se queja de la falta de discursos sobre el problema de Dios, Unamuno (ensayista , novelista , poeta , dramaturgo y filósofo)  afirma que una fe que no duda, no es fe, y Ortega (filósofo que junto con Friedrich Nietzsche , un defensor de la idea de perspectivismo , que fue pionero en el pensamiento europeo por Immanuel Kant) clama por que la filosofía vuelva a iluminar Europa. El hombre-masa, sin embargo, es sordo a estos requerimientos. Posmoderno él, ha recibido los frutos, aun trabajosamente logrados por la modernidad, de modo expoliador y desvalorizador. La autonomía digna y autoexigente de Kant es, para el hombre-masa, un saber, sujeto de derechos, pero no de responsabilidades, un desprecio del brillo de la verdad y de lo bueno en sí, que acaba en el propiocentrismo relativista y autoindulgente, donde se hace insalvablemente costosa cualquier petición de esfuerzo más allá de la propia satisfacción. Y el esfuerzo más costoso para el hombre masificado es el que conlleva el pensamiento, dado que pensar es ahondar creativamente, desde el suelo de una tradición de pensamiento, en lo que el mismo hombre pensante es y en la realidad que lo rodea, siendo la más cercana de las realidades la sociedad, en la que se encuentra con los otros hombres.

La masificacion es una palabra de doble sentido.

La masificación es denunciada en la sociedad occidental como la nivelación en el embrutecimiento y la despersonalización: pero existe un riesgo que no es real sino cuando se dan ciertas condiciones que debemos precisar.

La masificación eleva a un nivel decente la vida material y cultural a una masa hasta hoy condenada a la ignorancia y a la precariedad de condiciones de vida.

La masificación no adopta el otro sentido sino cuando significa condicionamiento de masa, extinción de la reflexión y de la creatividad personales, supresión de la libertad de expresión y de elección, gregarización intelectual y total de la masa de gobernados mediante la acción de los dirigentes.

Existe, pues, una masificación que es igualar niveles de vida, de acceso a la cultura y a la información; y una masificación que es indoctrinamiento y condicionamiento con restricción de la información y utilización de los medios de comunicación social para provecho de la ideología política oficial.

CONCLUSIONES Por esto se entiende que el individuo se suma indiferenciadamente a una colectividad, debido a una debilidad psicológica, frente a la angustia aneja a la libertad, de modo que renuncia en grado máximo a su capacidad de creatividad, de originalidad y de transgresión, recibiendo como recompensa la seguridad del corpus ideológico, sustentado dogmáticamente por el colectivo. Un mecanismo que se retroalimenta destructivamente surge entonces: la sociedad genera individuos cada vez más homogeneizados, más impersonales, más temerosos ante cualquier tipo de dinamismo, más esquivos ante el más ínfimo de los esfuerzos, cada vez más dependientes del Estado como protector y proveedor

2) Era del vacío

Se ha afirmado que estamos en la era posmoderna. Estallido de lo social, disolución de lo político: el individuo es el rey y maneja su existencia a la carta. La era del vaco ausculta esta mutación esencial, investigando los rasgos significativos de los tiempos actuales, tan alejados de la rebelión y el disentimiento característicos de los años de expansión. Este análisis, tan agudo como alejado de los clisés, se desarrolla a lo largo de seis estudios: Seducción non stop, La indiferencia pura, Narciso o la estrategia del vaco, Modernismo y posmodernismo, La sociedad humorística y Violencia salvajes, violencias modernas.Nuevas actitudes: apatía, indiferencia, deserción, el principio de seducción sustituyendo al principio de convicción, generalización de la actitud humorística. Nueva organización de la personalidad: narcisismo, nuevas modalidades de la relación social, marcadas en particular por la reducción de la violencia y la transformaciónúltima de sus manifestaciones. Nuevo estado de la cultura, caracterizado por el agotamiento y derrumbe de lo que ha significado la vanguardia durante el último siglo.GillesLipovetsky atribuye el conjunto de estos fenómenos a un mismo factor: el individualismo es el nuevo estado histórico propio de las sociedades democráticas avanzadas, que definirá precisamente la era posmoderna.

En una de sus principales obras, Lipovetsky analiza una sociedad  “posmoderna” marcada, según él, por una separación de la esfera pública, y a la vez una pérdida del sentido de las grandes instituciones colectivas (sociales y políticas) y una cultura “abierta” con base en una regulación cool de las relaciones humanas (tolerancia, hedonismo, personalización de los procesos de socialización, educación permisiva, liberación sexual, humor). Esta visión de la sociedad plantea un neoindividualismo de tipo narcisista y, más aún, aquello que Lipovetsky llama  “la segunda revolución individualista”. Toda la obra de Lipovetsky gira en torno a la evolución y desarrollo del individualismo actual. Estos análisis se centran en la creación de una nueva categoría de pensamiento: la de hipermodernidad. La hipermodernidad vendrá acompañada de un hiperindividualismo y ambos se enfrentarán con la ambigua concepción de la postmodernidad. La postmodernidad ya no sirve para definir el momento actual de las sociedades liberales. Estamos en un momento histórico donde no existen sistemas alternativos al presente y donde el mercado ha impuesto su ley. Es el momento de la hiper-modernidad sin oposición alguna, sin normativa o regulación y que tiene el estatus de global.

Con este término, Lipovetsky presenta un mundo caracterizado por la invasión de las nuevas tecnologías y la modificación del concepto de cultura. Vivimos en una sociedad donde el papel de la imagen se ha convertido en un icono, rodeados de una pantalla global (ordenadores, teléfonos móviles, televisores,…), una pantalla que ha roto el discurso narrativo continuado a favor de lo plural e híbrido, sin forma definida y con total heterogeneidad. Se ha redefinido el concepto de cultura poniendo el acento en la formación de la misma a través del capitalismo, del imperio del hiperindividualismo y de la tecnociencia. A lo largo de sus análisis, Lipovetsky presenta un concepto de cultura del siglo XXI caracterizado por la cotidianidad en el acceso a las redes informáticas y sociales de modo inmediato, por el hiperconsumo en busca de la novedad (neofilia), por los medios de comunicación a la carta y un tecnocapitalismo global. El clásico concepto de cultura, que diferenciaba entre la popular y la ilustrada, se ha desvanecido entre las redes y las nuevas tecnologías, y los campos de conocimiento empiezan a entremezclarse. La cultura es inseparable de la industria comercial y abarca todos los rincones del planeta, tiene aspiraciones concretas planetarias, independientemente del nivel económico.

En la concepción del nuevo individualismo (hiper-individualismo) el pensador francés pone el acento en una de las características más importantes del tiempo hipermodeno: lo paradójico. El desarrollo de una cultura PSY (incremento del factor "psicológico"), el acceso democrático al lujo, y el hiper-consumo han provocado grandes desequilibrios internos en la relación del individuo consigo mismo.

La línea de sus últimas publicaciones se encuentra muy ligada al análisis de los principales factores que organizan y mueven a la sociedad del momento. La economía ocupa uno de los papeles relevantes que mejor condicionan a la sociedad en la que vivimos. Existe un nuevo concepto de cultura, la cultura-mundo, que dista mucho del tradicional enfoque que otrora puso en marcha la Ilustración con la asociación de este término a los conocimientos humanísticos. La cultura-mundo actual significa el fin de la heterogeneidad tradicional de la esfera cultural y la llegada de la universalización de la cultura comercial, conquistando las esferas de la vida social, los estilos de vida y casi todas las esferas de las actividades humanas. En esta nueva cultura encontramos nuevos problemas con repercusiones globales tales como la ecología, la inmigración, la crisis económica, el terrorismo,… pero al mismo tiempo también tenemos crisis existenciales; de este modo Lipovetsky argumenta que el mundo se ha vuelto cultura y que a su vez, la cultura se ha vuelto mundo.


3) Era del querer

Uno de los rasgos característicos de la sociedad actual es la cómoda adquisición de bienes y servicios. A diferencia de épocas anteriores, hoy en día, tenemos diversidad y abundancia de productos que podemos adquirir más por antojo y capricho que por necesidad. La palabra de “necesario” paso del aspecto de subsistencia hacia el de ostentación y presunción. Es por ello que el ejercicio del consumo se convirtió en una emancipación de consumismo. Una especie de ideología que funda un estilo de vida en acaparar objetos y bienes para construir una imagen de cómo queremos ser identificados socialmente. Es como una forma de vida de querer obtener más de lo que se necesita. De construir una personalidad a base de lo que se puede tener de cualquier manera y a cualquier precio sin medir las consecuencias. Y que estas cosas accesorias se toman como un artificio para cubrir nuestras imperfecciones personales. El consumismo es el deseo desmedido de querer tenerlo todo. Es la exageración misma de nuestro capricho de codiciar lo ajeno y presumir lo propio. Si bien es una cuestión inherente de la naturaleza humana el poder adquirir cosas y servicios como beneficio de ingresos. También es importante el hecho de que nos debemos manejar con prudencia al efectuar un consumo inteligente de lo que deseamos adquirir, y no desbordar nuestra pasión por poseer cosas innecesarias y que en poco mejoran nuestra situación de vida y nuestra personalidad. Cayendo en un desmedido consumo que obnubila nuestra armonía personal y además nos desgasta económicamente. Quizás en estos tiempos de crisis financiera, por el que pasamos, nos ayude a reflexionar antes de comprar y reparar en aquello que deseamos obtener realmente, y que redunde en nuestro beneficio y no nos lleve a consumirnos anímicamente por querer ostentar algo que supuestamente nos de una calidad superior como personas. Hay que darnos cuenta del efecto de utilidad de aquello que queremos adquirir. Y estar consientes de que el valor del artículo sea congruente con su calidad de manufactura. Es decir ejercitar un consumo inteligente. Y no ahogarnos en un mar de deudas por no poder controlar nuestro deseo exagerado de adquisición es decir: el consumismo. Hay quienes religiosamente asistimos todos los fines de semana a los santuarios comerciales, los cuales nos prometen cosas que serán la solución y darán sentido a nuestras vidas. Evitando ir mas allá de reparar nuestras faltas personales. Si bien la gran satisfacción que gozaremos en un principio se irá diluyendo al transcurrir de los días tras la supuesta necesidad de comprar otro accesorio que mejorará aun mas aquel viejo trasto que adquirimos días atrás. La compra desmedida nos lleva a una enajenación personal en fundar nuestra existencia en una imperiosa frase la cual reza: “compro luego existo”. El consumismo es el signo representante de nuestra época por que la mayoría de las personas nos preocupamos exageradamente por obtener cosas que realmente no son indispensables. Fundamos nuestra felicidad en la continua adquisición. Sin entender a ciencia cierta por que compramos o consumimos. Desde la comida, la ropa, los servicios vip, joyas, accesorios electrónicos, los créditos fáciles…y demás artículos de lujo nos desquician la vida por su obtención. Y el consumismo funda el criterio social de nuestra calidad de vida y de persona. “Si no obtienes lo que tengo realmente no vales la pena como persona”. Y nos desvivimos por querer demostrar algo que no somos realmente por el vehemente deseo de ser aceptados. El consumismo se puede explicar como: “esa obsesión compulsiva de querer obtener lo que no se necesita y que realmente poco beneficia”. Es realmente importante el reflexionar antes de comprar y de comparar aquello que deseamos adquirir por su calidad y precio. Es decir ejercitar un consumo inteligente y por ende realmente beneficioso. Y tener en cuenta que “lo que compramos debe ser un accesorio de nuestra persona y no que nuestra persona sea un accesorio de lo que compramos”. Es decir ubicarnos personalmente antes de comprar. Como “seres pensantes” somos responsables de nuestros actos y decisiones y por ende de lo que adquirimos. “No eres lo que consumes si no más bien primero eres y luego eres responsable de la calidad y forma de lo que consumes”. Lo cual debe redituar en el beneficio personal y en un verdadero enriquecimiento de una honesta calidad de vida. No en una ciega tendencia de ambicionar lo ajeno o lo que no se tiene. La mayoría de las frustraciones personales surgen de la insatisfacción de controlar la constante necesidad o mejor dicho de la compulsión de querer obtener cosas. Un rasgo importante que nos hace infelices es el de fijarmos mas en lo que no tenemos que en valorar aquello que es nuestro. Deseamos lo ajeno, nos alteramos por poseer aquello que realmente no nos compete acrecentando la ambición de consumir y consumirnos constantemente. Siempre queremos más. Esa es la visión de consumismo. El consumismo representa una ostentación irracional hacia el derroche de recursos. Hay que tener en cuenta en hacer un consumo inteligente y no caer en un consumismo irreverente. El ejercicio de la prudencia ante la adquisición.

Crisis de valores

Se habla mucho de la crisis de valores. Pero, los valores no entran en crisis. Es la apreciación subjetiva del valor la que cambia. Un valor, por definición, es aquella propiedad (cualidad, significación, importancia o validez) que tienen las cosas para satisfacer las necesidades humanas o proporcionarnos placer y bienestar. Mientras una cosa tenga alguna propiedad que satisfaga mis necesidades o me proporcione placer o bienestar, esta cosa será un valor para mí y no estará en crisis. Y si esta cosa no satisface ninguna de mis necesidades, por mucho que los demás la aprecien, para mí no tiene ningún valor. Así, pues, se podría hablar de crisis de valores en este sentido puramente subjetivo: hay cosas que una mayoría de personas comienzan a creer que ya no son tan valiosas, que ya no merecen la pena, que ya no justifican el esfuerzo que se debe hacer para alcanzarlas, poseerlas, mantenerlas o extenderlas. De una manera estadística se podría establecer una clasificación de preferencias, y sería la posición en esta lista la que temporalmente daría valor al valor. Es lo que tradicionalmente se ha denominado escala de valores o jerarquía axiológica. Y el ascenso o descenso en la clasificación no puede calificarse de crisis de valores. Por lo demás, la estabilidad de una escala de valores es histórica.

¿Qué ocurre hoy?

Estamos presenciando el nacimiento de la fase fractal de los valores: toda escala o jerarquía de valores genera y desarrolla otra que virtualmente supera la anterior. Parafraseando a Nietzsche, hay valores precedentemente catalogados como vicios que adquieren la categoría de virtudes. Y viceversa. La alteración de la escala de valores no siempre es positiva.

Los valores (para bien y para mal) se han secularizado y democratizado. Y, como apuntaba antes, del hecho que una parte de la sociedad destrone ciertos valores no se infiere que nos dirijamos hacia la quiebra moral.

La crisis de valores no consiste en una ausencia de éstos sino en una falta de orientación frente a cuál rumbo seguir en nuestra vida y qué valores usar para lograrlo.

Religión a la carta

Las religiones a la carta son una tendencia actual resultado del proceso de
globalización, del cambio de paradigma a la postmodernidad y la búsqueda espiritual
más allá de las instituciones religiosas.

Estas buscan ser cercana al hombre, más sensible a los sentimientos humanos, con más estética, más personalizada a las necesidades particulares, y sobre todo por una conquista de la armonía con el entorno. En este escenario se puede entender el hecho que muchas
personas quieran recoger lo mejor que encuentra en cada religión y la adaptan a su
entorno y expectativas.

Es un reclamo por acceder directamente a Dios y no a través de las
mediaciones de las instituciones tradiciones, es un necesidad de expresar interioridad
en un mundo cargado de competitividad y materialismo, es una urgencia de silencio en
medio de un espacio de ruido, es una regreso a la naturaleza y la salud como respuesta
a la sobrecarga de tecnología y sobre todo es una búsqueda mística como vehículo de encuentro personal y  con la divinidad. En este proceso ejercen un gran atractivo las religiones y espiritualidades orientales.

Elementos:‐ Una mezcla que al final puede llevar a una espiritualidad articifialmente construida
que depende de gusto del consumidor.

‐ Aislamiento en propias construcciones religiosas que desconocen el valor de la
comunidad. Autismo religioso

‐ Desfiguración de los significados profundos de los signos y las tradiciones destruidos
para armar religiones. Con predominio de la forma pero sin raíces.

‐ Al final al intentar abarcar todo se queda la persona vacía sin nada.

‐ Proliferación de dioses hechos a la “propia imagen y semejanza” lo cual puede traer
nuevo fanatismos, en el que se impone la propia visión religiosa descalificando a las religiones tradicionales.

Las religiones formales han cuestionado la flexibilidad que ofrecen las nuevas religiones pues sostienen que la mayoría de ellas carece de principios éticos y morales; sin embargo, para Yolotl González,  las nuevas creencias no  deben regirse por una ética y moral definida para ser consideradas religiones, ya que ambos conceptos varían dependiendo de la forma de pensar de cada persona.

Ejemplo:

La Iglesia de la Cienciología ha sido objeto de gran controversia. Algunos autores la clasifican entre las sectas. Otros la califican más bien como un movimiento esotérico, es decir, un movimiento religioso o pararreligioso de inspiración o gnóstica (Doctrina filosófica y religiosa de los primeros siglos de la Iglesia, que pretendía tener un conocimiento de las cosas divinas a través de la intuición y no de la razón o la fe). Desde una perspectiva socio-cultural, se la definió como un ejemplo de sistema terapéutico cuasi-religioso. Algunos críticos han considerado a la Iglesia de la Cienciología como una empresa transnacional polifacética, una organización secular con fines de lucro que tiene en la religión uno de sus muchos componentes, y que incluye además aspiraciones políticas, empresas comerciales, producciones culturales, prácticas pseudo-médicas y pseudo-psiquiátricas. ualismo) el pensador francés pone el acento en una de las características más importantes del tiempo hipermodeno: lo paradójico. El desarrollo de una cultura PSY (incremento del factor "psicológico"), el acceso democrático al lujo, y el hiper-consumo han provocado grandes desequilibrios internos en la relación del individuo consigo mismo.  

La línea de sus últimas publicaciones se encuentra muy ligada al análisis de los principales factores que organizan y mueven a la sociedad del momento. La economía ocupa uno de los papeles relevantes que mejor condicionan a la sociedad en la que vivimos. Existe un nuevo concepto de cultura, la cultura-mundo, que dista mucho del tradicional enfoque que otrora puso en marcha la Ilustración con la asociación de este término a los conocimientos humanísticos. La cultura-mundo actual significa el fin de la heterogeneidad tradicional de la esfera cultural y la llegada de la universalización de la cultura comercial, conquistando las esferas de la vida social, los estilos de vida y casi todas las esferas de las actividades humanas. En esta nueva cultura encontramos nuevos problemas con repercusiones globales tales como la ecología, la inmigración, la crisis económica, el terrorismo,… pero al mismo tiempo también tenemos crisis existenciales; de este modo Lipovetsky argumenta que el mundo se ha vuelto cultura y que a su vez, la cultura se ha vuelto mundo.

El dolor de cabeza que es la ciencia

Una de las fuerzas que ejercen presión para que la religión cambie es la ciencia. La ciencia sigue planteándole preguntas espinosas a la Iglesia.

"Todas las áreas de la genética, biología molecular y evolución en general son un reto", le confiesa George Coyne, (un sacerdote jesuita, que dirigió el observatorio del Vaticano durante 28 años,  astrónomo y ex director del Observatorio Vaticano y jefe del grupo de investigación del observatorio que se basa en la Universidad de Arizona en Tucson, Arizona . Desde enero de 2012, se ha desempeñado como McDevitt Presidente de la filosofía religiosa de Le Moyne College de Syracuse, NY.).

Para Coyne, el papel de los fieles entrenados científicamente es dedicarse al turbio y difícil proceso de cuadrar las enseñanzas de la Iglesia con los descubrimientos científicos y las oportunidades que le ofrecen a la humanidad.

Un mundo mas virtual

Génesis 1-2 narra de manera simbólica el origen del universo, enmarcándolo dentro de la obra creadora de Dios. Este mundo, al que llamaremos real, le van apareciendo casi a modo de evolución narrativa cada uno de los elementos que componen la naturaleza hasta aparecer el hombre como corona de esa creación de Dios. Es interesante descubrir cómo el autor sagrado a manera de poema va convirtiendo en un cántico la obra de Dios desde el primer día hasta el último de la creación, coronando cada estrofa con la frase “y vio Dios que era bueno”. Estos elementos de la naturaleza se van sucediendo unos a otros desde los más simples hasta el más complejo, por eso aparecen primero las plantas, luego los animales, hasta aparecer finalmente el hombre a la par de los diferentes astros y lumbreras del cielo.

Este mundo del que habla la Sagrada Escritura es el mundo real en el que nos movemos y existimos, en el que nos relacionamos con los demás, amamos, creemos y morimos. Para conocerlo es necesario inmiscuirse en él, comprometerse con él y relacionarse con él, en el que se necesita viajar mucho para conocerlo personalmente y maravillarse ante su imponencia.

Pero existe otro mundo, uno ficticio, creado por el hombre, más fácil de conocer. A este se  accede por medio de la tecnología: la internet y con ella los medios masivos de redes sociales: twitter, facebook, etc. En este, no cuentan los amigos y las personas sino los contactos, los seguidores fantasmas, aquellos que con un “click” se unen a nosotros y se convierten en gente sin rostro que inflan el ego y hacen sentir populares a quien sea.

En este mundo virtual, a diferencia del real, no existe la diferencia entre el día y la noche pues nunca duerme, nunca descansa, nunca se desconecta. A la hora que esté conectado siempre habrá quien le conteste desde cualquier rincón del planeta.

En el mundo real existen las personas, con rostros visibles, caras amables o necesitadas, gente real con problemas reales y sueños reales, aquellos que se pueden abrazar, besar, con quien se puede comer. Un mundo que nos deleita con sus colores y sus paisajes, que nos permite aspirar la brisa del mar o sentir el olor de una cascada, un mundo en el que los juegos son reales y se puede sudar hasta el cansancio, donde se puede sentir la humedad del pasto al amanecer cuando se patea un balón a pie descalzo.

Este otro mundo, el mundo virtual nos trae “amigos” virtuales, gente que no conoces y con quien hablas diariamente por tu BB  por skype o por Messenger. Gente que está al otro lado del planeta que solo sabe dar click a tus estados de ánimo y desearte feliz cumpleaños cuando el sistema se lo recuerda.

Este mundo tiene juegos virtuales, aquellos en los que no hay que salir de la habitación, que permite tener mascotas virtuales a las que hay que “alimentar” para que no se mueran de hambre; ejercicios virtuales donde ya no se necesita aspirar el aire de la naturaleza, ni hacer equipo o estrategia para el triunfo sino que solo basta ganar a la máquina. Aquí no hay necesidad de salir a contemplar la noche para divisar las estrellas pues todo lo muestra una pantalla para maravillarse en el monitor que nos muestra las más lejanas constelaciones.

Cada día, estos juegos virtuales, los hacemos más sofisticados con personajes que parecen cada vez más reales para que no haya necesidad de la comunicación y la comunión. ¿Recuerdan cuando empezó con el Atari? Pasó luego por el Nintendo, el Súper nintendo, el Play station, el Wii, el Xbox y el Xbox 360. A eso añádale que vienen en 3D para que todo lo virtual se vea más real.

En fin es un mundo que hemos inventado para la diversión pero que ha ido acaparando poco a poco nuestra atención y ha reducido nuestra capacidad para las relaciones reales. Hoy estamos abiertos al mundo pero cerrado a los nuestros. Hoy hablamos con los que no tienen rostros y hemos dejado de lado a los que sufren junto a nosotros, a los que no miramos la cara por mirar una pantalla.

Indice

-Introduccion

1)Nihilismo

2)New Age, New Man (Hombre Light)

3)Sexualidad

4)Masificacion

5)Era del Vacio

6)Era del Querer

7)Crisis de Valores

8)Religion a la Carta

9)Un mundo mas virtual


Trabajo Practico de Filosofia

Alumnos: Ignacio Castellano, Marcos Lopez, Franco Mezzacapo y Noel Redoni

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