Kyron y los Niños Índigo

Yo soy Kyron. Soy una entidad de servicio, ayuda y protección. Resguardo a los seres de energías negativas y mi don es la transmutación de lo malo, lo negativo a lo bueno, lo positivo.

Kyron es un Ser de Luz no encarnado en la Tierra. Su misión es cuidar y proteger el Nuevo Portal donde se encuentran los Niños Índigo, que pronto encarnarán en la Tierra.

Los primeros Niños Índigo encarnarán el 1 de enero del año 2016, fecha en que ingresarán 10 niños a distintas ciudades del mundo. Sus padres son seres que practican yoga, budismo, y están en constante relación y contemplación.

Kyron expresa que estos niños serán sabios, auto-disciplinados y auto-responsables, honrados, sociables, en su familia y en cualquier grupo social en el que estén insertados.

Estos niños traen paz en el mundo, con nuevas vibraciones y cambios en su ADN primitivo. Sus mentes estarán abiertas para información del Universo. Serán distintos a los Niños Índigo actuales.

Mientras que los actuales son hiperkinéticos, hiperactivos, en constante movimiento, estos niños traen paz en sus mentes. Serán seres normales. Actuarán como niños normales, no se distinguirán. Serán iguales a sus pares, colaborativos y cooperativos.

Serán grandes personas. No vienen a resolver los problemas que aquejan en la actualidad, pero sí traen armonía, inteligencia desde otra perspectiva, con buenos valores. Con ética profesional, serán grandes empresarios, grandes profesionales, lo que la sociedad en general necesita. No vienen a cambiar el mundo, vienen a evolucionar, a transformar.

Habrá una conexión especial entre el Niño y su Madre. Es importante porque los dos elevarán sus vibraciones cuánticas que serán exactas, físicamente definidas. Habrá limpieza entre sus meridianos o nadis permitiendo una conexión sutil demasiado elevada, imperceptible para los humanos.

Sus cuerpos de luz crearán un estado de conciencia superior a la actual, cuyo objetivo es elevar los cuerpos sutiles, del etérico a los superiores. Los centros de energías estarán equilibrados y funcionando armónicamente, al compás del Universo en octavas vibratorias imponentes, jamás asimiladas.

El Ser Superior del Bebé Índigo es sensible y cariñoso. Viene de un lugar con mucha luz de amor, seguridad y de sabiduría.

Son seres de la décima dimensión ubicada en la constelación de Andrómeda, llamada Karmadigeon I.