Feliz Navidad

¿Has visto qué estrella más grande?

No estaba ahí ayer por la noche. ¿Será este el misterio del calendario maya? En el cielo hay meteoritos agresivos, basura espacial, ovnis llenos de bichos tentaculares, satélites enfermizos y agujeros oscuros llenos de rabia, egoístas y absorbentes. Vieja sustancia de tiempos remotos; cansada y pesarosa. Milenaria.

Pero lo que mejor luce en el cielo son las estrellas: enanas y tremendas, calurosas y alegres. Todas ellas explotando de pura vida y de luz. Luz que viaja sin cansancio. Que sigue y sigue, sin detenerse; de un extremo a otro.

Y hoy nos visita una. Enorme. Chispeante. Con una cola ondulante como una estela de plata y oro. Radiante. Y no trae ningún fin. Ningún cataclismo. No trae miedo ni destrucción. Trae luz. Aquella luz de la que hablan los antiguos libros, los esforzados profetas. Es el carro de fuego de Elías que anuncia la paz: una nueva era. Ha venido aquí, a Oriente (o quizá a Occidente; depende de por dónde lo mires) a buscarte y a llevarte.

—¿La ves?

—Claro. ¡Cómo no la voy a ver! ¡Si es enorme! Y, ¿adónde nos lleva?

—¡Pues está claro! ¡A Belén!

—¿Y qué hay allí?

—¡Ven y lo verás!

Mis deseos para ti

Pues, aparte de que te des de bruces con la estrella de arriba, te deseo que lo pases estupendamente con tu familia y con tus amigos estos días. Que descanses y que duermas bien; sin sobresaltos. Que, a pesar de la crisis, te traigan muchos regalos los Reyes Magos. Y que el año que viene no sea tan duro como este. Que vengas después de las vacaciones con la pilas puestas para sacar el curso. Y ¡que aprendas de una vez a ponerme los documentos en la carpeta dropbox del Drive! ¡Feliz Navidad y feliz año 2013!

Alberto Muñoz Muñoz

Comment Stream