MALOS HÁBITOS NUTRICIONALES

¿Cómo romper con ellos?

Comer rápido o lento?

¿Eres de las que se come un plato en un minuto? ¿Sueles terminar tu comida cuando el resto apenas han empezado con la suya? Según la coach Arielle Fierman esto no quiere decir que te alimentes de forma insana sino que al comer tan rápido seguramente estés ingiriendo más calorías de las que necesitas. Para esta experta en hábitos de vida, quien termina el último es el que gana en la mesa.  

Deja que se derrita

Imagina que tienes en la mano una onza del chocolate más exquisito que existe, y es lo único que vas a poder comer. Seguramente no te lo tragarías sin más sino que intentarías saborearlo al máximo. Y esto es lo que la gurú Arielle Fierman nos anima a hacer con toda la comida: cerrar los ojos si podemos, mantenerla en la boca, apreciar las texturas y sabores, y degustarla despacio.

Comer más?

Igual que comer rápido, ingerir más de lo que necesitamos es un hábito no sólo común sino muchas veces inconsciente. ¿Aunque tu estómago te dice que está lleno siempre comes un bocado más? Aunque estés comiendo cosas saludables, no tienes que pasarte, tu cuerpo no necesita ese stock. Qué hacer. Come siempre sentada y mastica bien la comida antes de tragarla, te saciarás antes y comerás menos. A menudo la causa de que comamos de más son los grandes platos que sirven los restaurantes, Cuando te enfrentes a un gran plato, ten claro que no tienes que comértelo todo. Si te sientes mal por dejar la comida, no te cortes y pide que te la pongan para llevar. Una buena idea, sobre todo si sabes que te van a servir mucha comida, es compartirla. Además, ahorrarás dinero.

Arréglate para cenar

Aunque vayas a cenar sola en casa,tómate ese momento que una experiencia placentera y no un mero trámite para quitarte el hambre. Pon la mesa, coloca la comida en un plato bonito (así también controlarás las porciones), la bebida en un vaso o una copa y siéntate en una silla. Después de un día estresante sentarte un rato, encender incluso unas velas y poner música te ayudará a relajarte, apreciar lo que tienes en la mesa y comer más despacio y menos cantidad. Comer cualquier cosa delante de la tele, directamente de una bolsa, mientras hablas por teléfono o delante del ordenador nunca es buena idea, supone un acto casi de desprecio hacia el acto de comer. Dale a la alimentación la importancia que se merece.